TEORIA DE CASTELLÁ - ARTÍCULOS

Momento de la concepción

 

Programa de vida 1

Programa de vida 2

Motivaciones por las que es concebido un hijo


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En trabajos anteriores hemos explicado la importancia que tiene en el desarrollo del hombre el momento de su concepción. “La investigación, la reflexión, la experiencia y el sentido común nos demuestran que existe en nuestras vidas un período extremadamente sensible cuando nuestra salud física y mental, nuestra actitud hacia el universo, nuestra capacidad de disfrutar, de relacionarnos y de amar pueden acabar sofocadas o florecer en todo su esplendor. Este período crucial comienza mucho antes del nacimiento, en la concepción, y continúa durante el embarazo, el nacimiento y la infancia. El hecho extraordinario es que nuestro destino es afectado por influencias decisivas en una etapa en la que según todas las apariencias somos débiles y no podemos elegir.” (ARCHERA HUXLEY,L y FERRUCCI,P , El bebé de tus sueños, Planeta, Buenos Aires, 1993, p. 14). Esto mismo explica Gabriel Castellá en su libro Paradojas existenciales (Ediciones Paulinas, Buenos Aires, 1997) , específicamente en las paradojas 4 y 5 : Uno no decide en el momento de la concepción y Nadie está consciente en el momento más trascendente de su existencia (pp. 27-33).

Herminio Castellá solía decir que éste era el momento en el que el ser humano necesitaba más amor, y que si no lo recibía sería un mendigo de amor toda su vida y siempre se sentiría insatisfecho. Sin embargo, él explicaba, este amor tan necesario para su desarrollo no es específicamente amor de la madre a ese hijo (del cual todavía no es consciente), sino amor de la madre por el padre de ese hijo, amor entre la pareja que engendra. Dice Gabriel Castellá : “La afectividad con que somos engendrados marca el modo en somos proyectados a la vida y cuanto más intenso, pleno y puro sea el amor entre nuestros padres y hacia nosotros en este momento inicial, mejor se desplegará luego nuestra existencia.” ( Paradojas existenciales , op. cit., p. 39)

Cuando una mujer y un hombre engendran un hijo lanzan un mensaje al futuro; la proyección con que sea enviado, el sentido que le encuentre a su vida, depende en gran medida de las vivencias afectivas de la mujer en el umbral de la concepción, período que comprende desde los días previos a la gestación y se extiende hasta el tercer mes de la misma. Los doctores Castellá han clasificado estas vivencias para su mejor comprensión en seis categorías: (Ver Paradojas existenciales (op. cit., p.40)

A. Motivaciones con las que es engendrado un hijo . Nuevo trabajo.

B. Actitud ante la concepción

C. Vivencia del ser femenino

D. Vivencia del ser masculino

E. Vivencia del vínculo

E. Expectativas para el hijo

Es importante destacar a esta altura que cuando hablamos de la influencia que tiene la afectividad de la mujer en la concepción, la misma no determina la conducta que tendrá el hijo en el futuro, convirtiéndolo en un títere suyo sin posibilidades de cambio. El plan de vida marca un rumbo, es, en palabras de Gabriel Castellá, una hoja de ruta y como tal condiciona nuestras vivencias en una forma flexible.

Andrea Mussini