TEORIA DE CASTELLÁ - ARTÍCULOS

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Cuando nacemos al mundo nos encontramos con nuestros semejantes y nuestra comunicación se amplía. Ya en el útero materno nos comunicábamos con nuestra madre, pero una vez fuera de él empezamos a relacionarnos con las personas y , en mayor o menor grado, con los seres vivos. Comunicación, comunión, comuna, común son palabras con el mismo origen. Es un término que nos remite a un nosotros, a un camino o canal entre las personas, una unión.

Se habla mucho de comunicación en este tiempo en el que la tecnología nos ha brindado valiosas herramientas para establecer contacto con otras personas, venciendo antiguas barreras como la distancia. Los teléfonos, los satélites, las computadoras, la radio, la televisión nos permiten comunicarnos a través de la palabra. Sin embargo, el nivel de comunicación más profundo entre las personas no necesita aparatos o palabras. Es afectivo, es energético, es inconsciente y puede prescindir de la distancia: la telepatía.

Mucho se ha hablado e investigado acerca de la telepatía. Innumerables experimentos se han llevado a cabo y hoy ya nadie cuestiona su existencia. El doctor Herminio Castellá sostiene en su teoría que todas las personas estamos comunicadas telepáticamente, aunque no siempre tomemos conciencia de ello. Esto enriquece nuestra comunicación y explica ciertas vivencias que solemos tener ( a veces ocurre, por ejemplo, que simpatizamos con una persona que acabamos de conocer, nos "cae muy bien"; o también suele acontecer que llegamos a un determinado lugar en el cual hay varias personas reunidas y sentimos lo que comúnmente se dice como "buena onda" o "mala onda"). En realidad, en pocos minutos nuestra mente inconsciente y la de las otras personas han intercambiado una gran cantidad de información y ese intercambio se traduce conscientemente en una sensación de bienestar, malestar, alegría, miedo, euforia, paz, comodidad, etc.

Dice el doctor Gabriel Castellá que "telepáticamente se transmiten sentimientos sobre los que cabalgan pensamientos".(Conferencia dictada el 30 de octubre de 1990 en el colegio Lomas Oral de San Isidro ). Esta comunicación, al ser inconsciente, no puede clasificarse como verdadera o falsa ya que no puede fingirse desde la consciencia. Simplemente es así y así le llega al otro. El hecho de que sea inconsciente parece una desventaja pero no lo es, es una enorme ventaja ya que la consciencia que debe reflexionar y actuar no podría hacerlo bien con la cantidad de estímulos que recibiría.

En este mismo instante estamos recibiendo y mandando mensajes a otras personas que ni siquiera vemos. Si lo pensamos bien, aunque estemos solos o dormidos, aunque suframos de alguna insuficiencia en nuestros sentidos, aunque estemos en la cárcel o en lo alto de una montaña, estamos siempre comunicados, estamos siempre comunicando…

La mente humana transmite y recibe continuamente información en forma telepática como si fuese una antena transmisora y receptora. La magnitud de esta información telepática que se transmite aún no la sabemos certeramente, pero podemos especular que ese volumen de información es enorme. Continuamente estamos transmitiendo a nuestros semejantes nuestro plan de vida, es decir todo un bagaje de información que nos define a cada uno, también transmitimos nuestras necesidades del momento y otras muchas cosas. Asimismo nuestra mente no es pasiva respecto de esa información, la está procesando continuamente.

No se sabe exactamente qué es la telepatía; se sabe que es una forma de energía y que esa energía tiene que ver con lo afectivo. Sí se han investigado mucho sus efectos. En realidad nuestro conocimiento de lo telepático como forma de energía no dista mucho de lo que sabemos de otras formas de energía de las que estamos más familiarizados, como ser la electricidad. Se sabe de esta última que es un flujo de electrones pero, en un sentido más profundo y filosófico, no sabemos en realidad qué es….Así como con respecto a la electricidad la humanidad investiga sus usos y efectos en el universo, lo mismo ocurre con la telepatía; sólo que su estudio con método científico es más reciente y su campo de estudio no pertenece a las ciencias exactas, como en el caso de la electricidad, sino a la ciencias humanas, lo cual no quiere decir que el rigor científico con que se estudien no sea el mismo.

El concepto de telepatía amplía enormemente la noción de comunicación, de estímulo y respuesta y, como veremos en trabajos posteriores, es fundamental para entender el punto central de la teoría científico humanista del programa de vida del doctor Herminio Castellá.

Andrea Mussini

Pedro A. Galeazzi